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Capítulo 1 · El terreno de juego

Qué es una acción y por qué una empresa sale a bolsa

· · · 15 min de lectura

La narración llega más adelante. Por ahora el curso es texto, y el texto está completo.

Una acción es una unidad de propiedad de una empresa: te da derecho a una parte de sus beneficios futuros y a votar en sus decisiones importantes. La bolsa es el mercado donde esas acciones se compran y se venden, y una empresa cotiza cuando las suyas están ahí.

Una empresa sale a bolsa cuando necesita dinero de mucha gente a la vez y acepta el precio: enseñar sus cuentas y compartir el control.

Qué compras exactamente cuando compras una acción

Compras un trozo de la propiedad de la empresa. El número que ves en la pantalla es el precio de ese trozo. Te da dos cosas: una parte proporcional de todo lo que la empresa gane desde ahora, y un voto en la junta de accionistas, la reunión donde los dueños aprueban las cuentas y las decisiones grandes.

Digi España es una operadora de telecomunicaciones: vende internet y móvil. Para salir a bolsa tuvo que registrar un documento con sus cuentas ante la CNMV, el organismo público que vigila la bolsa española. Lo registró el 9 de julio de 2026.

Ahí fijó un precio de 5,60 € por acción y una valoración de 1.662 millones de euros para toda la empresa. Esa valoración la ponen la empresa y los bancos que venden las acciones.

Divide la valoración entre el precio de una acción y salen unos 297 millones.

Comprar una significaba ser dueño de una de esas 297 millones de partes: de las torres y los contratos de Digi, y de lo que gane desde entonces.

El accionista cobra el último

El accionista está el último en la cola de cobro, y eso tiene nombre: derecho residual. Cobra lo que quede después de los demás.

Digi cerraba marzo de 2026 con 646,4 millones de euros de deuda. ¿Eso es mucho?

En todo 2025 le entraron 929 millones de euros por vender sus servicios. Eso es lo que ingresó. Lo que ganó es otra cosa: lo que queda después de pagar sueldos, luz y antenas.

Así que debía algo más de dos tercios de lo que ingresa en un año. Si entra en problemas, esa deuda se paga antes que cualquier reparto a los accionistas: primero los bancos, después los proveedores, y al final lo que sobre.

Muchas veces no sobra nada.

A cambio de estar el último, el accionista se queda con todo lo que sobre, sin techo. Quien le prestó dinero cobra su interés pactado y ni un euro más, gane lo que gane la compañía.

¿Y el voto sirve de algo con una acción?

Con una acción de las 297 millones que hay, ese voto no decide nada, igual que un voto no decide unas elecciones generales.

El derecho existe igualmente, y es el mismo para cada acción.

El capital de una empresa es el conjunto de todas sus acciones. Un fondo de inversión junta el dinero de mucha gente y compra con él, así que puede tener un trozo grande de ese capital. Entonces sus votos sí pesan.

En una empresa española que cotiza basta un 3% de las acciones para obligar a los administradores, quienes dirigen la empresa, a convocar una junta. Lo dice el artículo 495 de la Ley de Sociedades de Capital.

Por eso BlackRock, la mayor gestora de fondos del mundo, publica cada trimestre cómo votó en cada junta, y presiona sobre lo que cobran los directivos o sobre política medioambiental. Así controlan los dueños a quien dirige la empresa.

En las operaciones que aprueba la junta, el reparto de votos decide si salen adelante.

Una fusión, por ejemplo: dos empresas que se juntan en una. O una ampliación de capital: la empresa crea acciones nuevas y las vende para conseguir dinero. Cada acción antigua pasa entonces a ser una parte más pequeña de la empresa, y eso es diluir.

Qué es la responsabilidad limitada

Si la empresa quiebra debiendo dinero, tú no debes nada de eso. Como mucho pierdes lo que pagaste por tus acciones, ni un euro más. Se llama responsabilidad limitada, y es la razón por la que cualquiera puede comprar una acción sin arriesgar su casa.

Si alguien hubiera comprado una acción de Digi a 5,60 € y la compañía quebrara debiendo sus 646,4 millones de marzo de 2026, ese accionista pierde 5,60 €. Nadie le reclama una parte de la deuda ni le embarga nada.

En otras formas de sociedad no funciona así: los socios responden de las deudas del negocio con sus bienes personales, su casa incluida.

La responsabilidad limitada deja que una persona normal ponga poco dinero en un negocio grande sabiendo desde el principio lo máximo que puede perder. Ese máximo vuelve en el capítulo sobre riesgo, cuando hablemos de cuánto arriesgar en cada operación.

Cómo llega a tu bolsillo el dinero que gana la empresa

Hay dos caminos, y solo dos: la empresa reparte parte del beneficio en efectivo, o se lo queda para reinvertirlo en su propio negocio. Cuál de los dos tiene sentido depende del momento en el que esté la compañía, no del camino.

El reparto en efectivo se llama dividendo. La empresa coge una parte de lo ganado y la ingresa en la cuenta de cada accionista, en proporción a las acciones que tenga. Tiene su propia mecánica y sus fechas, y por eso tiene ficha propia en este curso: el dividendo, de principio a fin.

La reinversión no te da nada hoy y puede darte más mañana. Si la empresa se queda el beneficio y lo usa para comprar maquinaria o construir red, espera ganar más dentro de unos años. Si quienes compran y venden esa acción se lo creen, pagan más por ella, el precio sube, y tu parte vale más sin haber recibido un euro.

Digi ganó 14 millones de euros en 2025, de los 929 millones que ingresó: le quedó muy poco de lo que entró. El motivo está en sus cuentas: metía cientos de millones al año en fibra y red móvil.

Una empresa así no reparte casi nada. No le va mal: está construyendo.

En el extremo contrario están las compañías maduras, con el negocio ya montado. Reparten una parte grande de lo que ganan, porque no tienen dónde meterlo mejor.

En la pantalla del bróker, la empresa por la que compras y vendes, una compañía en plena construcción y una madura se ven igual. Y hacen cosas muy distintas con el dinero de sus accionistas.

Por qué una empresa decide salir a bolsa

Una empresa sale a bolsa porque necesita más dinero del que le dan un préstamo o un puñado de socios privados. Vende trozos de sí misma a miles de personas a la vez, consigue dinero que no tiene que devolver, y a cambio abre sus cuentas y reparte el control.

El motivo más común: hace falta capital para crecer

El negocio de Digi exige invertir en fibra y antenas durante años antes de ganar dinero. Llevaba invertidos unos 1.300 millones de euros en España desde 2018, más de 700 millones solo en fibra, y preveía cerca de 400 millones más en 2026.

Ese dinero tiene que salir de algún sitio. Un préstamo hay que devolverlo con intereses, y Digi ya arrastraba 646,4 millones de deuda. El dinero de las acciones nuevas no se devuelve nunca: el accionista asume el riesgo a cambio de la propiedad.

OPS y OPV: dos cosas distintas que ocurren a la vez

Una OPS (Oferta Pública de Suscripción) es una ampliación de capital abierta a todo el mundo: la empresa crea acciones nuevas y se las vende a quien quiera. El dinero entra en la caja de la compañía y sirve para invertir o pagar deuda.

En una OPV (Oferta Pública de Venta) no hay acciones nuevas. Un accionista que ya estaba dentro vende las que tenía, y el dinero se lo lleva él, no la empresa.

La mayoría de las salidas a bolsa mezclan las dos, y la proporción te dice lo que importa: ¿esta operación es para financiar el negocio, o para que alguien que estaba dentro haga caja?

Los otros tres motivos

Dar salida a quien ya estaba dentro. Empleados, fundadores e inversores de las primeras rondas tienen acciones que valen sobre el papel y no pueden vender. Cotizar les da dónde venderlas.

Credibilidad. Una empresa que cotiza publica sus cuentas por obligación, y eso genera confianza en clientes y proveedores.

Moneda para comprar otras empresas. Las acciones que cotizan sirven como parte del pago en una compra. Con una empresa privada, esa moneda no existe.

La salida a bolsa de Aena, la empresa que gestiona los aeropuertos españoles, movió 4.263 millones de euros en febrero de 2015 y vendió el 49% de sus acciones, según el documento que registró en la CNMV.

Fue OPV entera: ese dinero se lo llevó el Estado, que era el dueño y vendía, no Aena.

Por qué muchas empresas grandes eligen no salir

El caso más conocido en España es Mercadona, la cadena de supermercados. En 2025 ingresó 41.858 millones de euros y empleaba a 115.000 personas, según los resultados que presentó en marzo de 2026. Y no cotiza.

No lo necesita: gana bastante con su propio negocio para crecer, así que no vende parte de la propiedad ni publica sus planes cada tres meses.

Y esto te sirve a ti: hay empresas enormes que nunca podrás comprar. En bolsa están las que necesitaron dinero de fuera y aceptaron el precio.

Qué pasa con tus acciones si dejan de cotizar

Una empresa puede dejar la bolsa, y no siempre por ir mal. Lo más común es que otra compañía o un fondo la compre entera.

Quien lanza la operación tiene que ofrecer un precio por todas las acciones, incluidas las tuyas. Si sale adelante, las tuyas se cambian por dinero o por acciones de la compradora, y dejas de ser accionista.

Ese precio suele estar por encima del que marcaba el mercado antes del anuncio: hay que convencer a los dueños de vender.

Tres investigadores, Betton, Eckbo y Thorburn, revisaron 6.886 compras de empresas cotizadas de Estados Unidos entre 1973 y 2002, y lo publicaron en 2008 en el ECGI, un instituto europeo que estudia cómo se dirigen las empresas.

La primera oferta pagaba de media un 44,5% más de lo que valía la acción 41 días antes, contando solo los días en que abre la bolsa: casi dos meses de calendario.

El 41 no es redondo: es el día exacto que los autores fijaron para medir el precio antes de que se supiera nada de la compra.

Por eso el anuncio de una compra suele subir el precio de golpe.

Verás uno de esos casos en la tercera sesión de este capítulo, qué es un índice y qué tipos de activo existen. Va sobre el S&P 500, el índice que reúne a 500 de las mayores empresas de Estados Unidos.

Una de esas 500 dejó de cotizar porque la compraron unas firmas de capital privado, fondos que compran empresas enteras y las sacan de bolsa.

Qué le cuesta a la empresa cotizar

Cotizar cuesta control, privacidad y dinero. Los fundadores dejan de decidir solos. Las cuentas quedan a la vista de cualquiera, competencia incluida. Y los bancos que se encargan de vender las acciones cobran una comisión: en Estados Unidos ha ido del 4% al 7% del dinero conseguido.

Esos porcentajes los calculó PwC, una de las mayores firmas de auditoría del mundo, sobre los documentos que mil empresas registraron al salir a bolsa. Los publicó en enero de 2025.

La empresa está obligada a contarte lo que puede salir mal

Toda empresa que sale a bolsa tiene que publicar ese documento que revisa la CNMV, y tiene nombre: folleto. Se llama así, pero no vende nada: por obligación incluye la lista de todo lo que puede salir mal.

El de Digi, de julio de 2026, recogía sus riesgos uno a uno. Compite con tres operadoras que venden lo mismo: Telefónica, Vodafone y MasOrange, nacida de la fusión de Orange y MásMóvil.

También avisaba de que cada cliente le deja cada vez menos dinero, de que depende de sus acuerdos con Telefónica, y de su deuda de 646,4 millones a marzo de 2026.

Está todo publicado, y es gratis.

Ese folleto pasa de las doscientas páginas. Está en lenguaje jurídico, y nadie con un trabajo se lo lee entero antes de invertir doscientos euros. Cubrir esa distancia entre "está publicado" y "lo entiendo" es el trabajo que hace Volatly: coger lo que las empresas publican por obligación y dejarlo escrito en lenguaje llano.

La presión del trimestre

El último coste no sale en ninguna factura. Una empresa cotizada rinde cuentas cada tres meses, y eso empuja a algunos directivos a mirar el número de este trimestre antes que un plan a cinco años.

Cuatro veces al año, cada empresa cotizada tiene que enseñar sus cuentas. Son cuatro días, uno por publicación, y en esos cuatro juntos se concentra en torno a un tercio del movimiento de precio de todo el año.

Lo midió una investigación que recoge el NBER, el National Bureau of Economic Research, un centro de Estados Unidos que publica investigación económica.

El capítulo de los eventos de resultados va entero sobre ese momento, empezando por por qué los resultados mueven tanto el precio.

Lo que hay que recordar

  • Una acción es propiedad real, con derecho a beneficios futuros y voto, pero cobras el último si las cosas van mal.
  • El dinero te llega solo por dos vías: un dividendo en efectivo, o la reinversión, que puede subir el precio de la acción.
  • La responsabilidad limitada fija tu peor caso posible: lo que pagaste, ni un euro más.
  • Una empresa sale a bolsa para conseguir dinero que no tiene que devolver, y lo paga con control, cuentas a la vista y comisiones para los bancos.

Relacionado: cómo se lee una cuenta de resultados · cuánto te cuesta de verdad cada operación · por qué la mayoría pierde dinero invirtiendo

Fuentes

  1. Folleto de salida a bolsa de Digi España, registrado en la CNMV el 9 de julio de 2026: precio de 5,60 € por acción, capitalización esperada de 1.662 millones sobre 296,8 millones de acciones, ingresos de 929,2 millones en 2025, EBITDA ajustado de 175,3 millones, beneficio de 14,0 millones, deuda total neta de 646,4 millones al cierre de marzo de 2026, unos 1.300 millones invertidos desde 2018 de los que 711 millones en fibra, y unos 400 millones de inversión prevista en 2026
  2. Aena, salida a bolsa del 11 de febrero de 2015: 4.263 millones de euros por el 49% de su capital, íntegramente en venta de acciones existentes por parte del Estado
  3. PwC, 'Considering an IPO? First, understand the costs', publicado el 24 de enero de 2025: sobre las cuentas públicas de mil compañías, la comisión de colocación en Estados Unidos ronda de media entre el 4% y el 7% del importe bruto captado. PwC no publica el periodo de la muestra
  4. Mercadona, resultados de 2025 presentados en marzo de 2026: 41.858 millones de euros de facturación y 115.000 empleados
  5. Ley de Sociedades de Capital (RDL 1/2010), artículo 495.2 en la redacción de la Ley 5/2021: en las sociedades cotizadas el umbral del 5% de los artículos 168 y 172 se reduce al 3% para solicitar la convocatoria de junta y el complemento del orden del día. BlackRock Investment Stewardship: publicación trimestral de su registro de voto
  6. Betton, Eckbo y Thorburn, 'Corporate Takeovers', ECGI Finance Working Paper n.º 85/2005 (2008): prima media de la oferta inicial del 44,5% sobre el precio de 41 días de mercado antes, en 6.886 operaciones con datos de un total de 10.806 contiendas de control sobre empresas cotizadas de Estados Unidos entre 1973 y 2002
  7. Investigación citada por el National Bureau of Economic Research (NBER) sobre la concentración del movimiento anual en los días de publicación de resultados: en torno a un tercio en cuatro días

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