Saltar al contenido

Sesión 1 de 30 3%

Apertura

Por qué la mayoría pierde dinero invirtiendo y qué le falta para no perderlo

· · · 16 min de lectura

La narración llega más adelante. Por ahora el curso es texto, y el texto está completo.

La mayoría de quien compra y vende a corto plazo pierde dinero. Y no es cosa de inteligencia. Lo que falta es contexto, y tiempo para reunirlo. Ese hueco es el que Volatly existe para cubrir.

Cuánta gente pierde dinero invirtiendo a corto plazo

Entre un 74% y un 89% de las cuentas de particulares que operan CFD pierden dinero. Un CFD es un contrato en el que ganas o pierdes según suba o baje el precio de algo, sin llegar a comprarlo. Ese rango lo recopiló en 2018 la ESMA, el organismo que vigila los mercados de valores en la Unión Europea, para justificar sus límites.

En el estudio que registró quince años de compraventa en el mismo día en un mercado entero, el 97% de quienes lo practicaban tenía probabilidad de perder dinero en el futuro.

Qué encontró el estudio de Taiwán

La Bolsa de Taiwán obliga a registrar cada operación con todo detalle. Un equipo de investigadores —Barber, Lee, Liu, Odean y Zhang— analizó quince años de datos, de 1992 a 2006, sobre las aproximadamente 450.000 personas que hacían day trading —comprar y vender el mismo día— allí cada año.

Tres resultados de ese equipo sobre los mismos datos:

  • El 97% de quienes hacían day trading tenía probabilidad de perder dinero en su operativa futura (Review of Asset Pricing Studies, 2020).
  • Menos del 1% conseguía beneficios de forma predecible una vez descontadas las comisiones (Journal of Financial Markets, 2014).
  • Más del 75% lo dejaba antes de dos años, y a los tres solo seguía operando el 15% (Review of Asset Pricing Studies, 2020).

Qué falta aquí. En unas horas casi no pasa nada nuevo que se pueda leer. Ahí es donde se rompe el day trading.

En una hora el precio sube y baja sin que haya ocurrido nada nuevo en la empresa: eso es ruido. A quien opera así le falta señal, que es la parte del movimiento que sí responde a información nueva y comprobable.

Lo que midió el regulador español

La CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) estudió las cuentas de CFD de particulares en España entre enero de 2015 y septiembre de 2016. El resultado: el 82% de los clientes que operaron con ese producto cerró el periodo en pérdidas.

30.656 clientes perdieron 142 millones de euros, según el comunicado que la CNMV publicó en marzo de 2017. Repartidos entre esos 30.656 clientes, salen a unos 4.600 euros cada uno. De esos 142 millones, 90 fueron comisiones y otros costes.

Esos números, junto con los de otros supervisores europeos, llevaron a la ESMA a imponer límites de apalancamiento en toda la Unión Europea en 2018.

Apalancamiento es operar con más dinero del que has puesto: pones 100 euros, mueves 1.000, y ganas o pierdes diez veces más.

La CNMV fue más lejos: desde el 3 de agosto de 2023, la publicidad de CFD dirigida a particulares está prohibida en España.

Qué falta aquí. Lo que viene es una sospecha nuestra: casi nadie de esos 30.656 sabría explicar en dos frases qué es exactamente un CFD.

Ni cómo el apalancamiento hace que una caída del 3% en el precio se lleve el 30% de lo que pusiste. La carencia es de lenguaje: el producto se compró sin entenderlo porque venía descrito en jerga. Un dato que no entiendes no te protege de nada.

Ya has visto estos datos, en letra pequeña

En la Unión Europea, cualquier bróker —la empresa a través de la que compras y vendes— que ofrezca estos productos está obligado por ley desde 2018 a mostrar el porcentaje real de sus clientes que pierde dinero. Por eso ves avisos como "el X% de las cuentas de inversor minorista pierden dinero en la negociación de CFD con este proveedor" —con el número que le toque a cada uno— junto a un anuncio que, a la vez, sugiere que es fácil.

Esa contradicción, para nosotros, retrata a quien vende estos productos: la verdad está publicada, en un tamaño de letra que nadie lee.

Entonces, ¿por qué sigue habiendo gente haciéndolo?

Porque la mayoría no se queda el tiempo suficiente para saber cómo le fue. Vuelve al dato de Taiwán: más del 75% abandona antes de dos años. Entra gente, pierde y se va. Después llega otra que no conoce el resultado de la anterior.

Quien se queda tampoco aprende necesariamente. Hay un dato más del trabajo de 2020: el 74% del volumen de day trading —o sea, del dinero total que se movió comprando y vendiendo, no del número de cuentas— lo generaban personas que ya acumulaban un historial de pérdidas. Perder debería enseñar a corregir. Aquí no enseña nada.

Qué falta aquí. Un registro.

Nadie corrige lo que no ha anotado, y casi nadie anota por qué compró algo, qué esperaba que pasara y qué pasó de verdad. Sin ese registro, cada operación es la primera.

Volatly lleva ese registro por ti. Antes de que una empresa publique sus cuentas, apunta con fecha qué espera que pase. Cuando ya se sabe el resultado, lo apunta al lado. Ninguna de las dos anotaciones se puede cambiar después. Así la lista de aciertos y fallos existe aunque tú no anotes nada.

Por qué ni los gestores profesionales baten a su índice

Un fondo es un saco donde mucha gente junta su dinero y un gestor decide qué comprar con él.

A diez años, el 98% de los fondos que invierten por todo el mundo y cuentan en euros no consiguió batir a su índice de referencia: ganar más que la lista de empresas con la que se compara. Hablamos de gestores profesionales, con equipos detrás y datos que cuestan dinero. Es su único trabajo.

Ese dato viene de SPIVA (S&P Indices Versus Active), el informe con el que S&P Dow Jones Indices, la empresa que fabrica los índices más usados, compara desde hace más de veinte años cada fondo contra el índice que le corresponde. Es su edición europea, con datos a 30 de junio de 2025.

En Estados Unidos el resultado se repite con más años por medio: a quince años cerrados en diciembre de 2024, ninguna de las veintidós categorías de fondos que sigue la edición estadounidense del informe tuvo una mayoría de gestores batiendo a su índice. Ni una.

Por qué este número es fiable. SPIVA incluye en el cálculo los fondos que cerraron o se juntaron con otro durante el periodo.

Imagina que quieres saber la nota media de un instituto, pero solo cuentas a los alumnos que llegaron a bachillerato. Los que repitieron o se fueron no aparecen.

La media sale estupenda y no significa nada. Eso tiene nombre: sesgo de supervivencia, que es contar solo a los que siguen ahí y olvidar a los que cayeron. Con los fondos pasa igual: los que van mal cierran o se juntan con otro, y desaparecen del recuento.

Qué falta aquí, y es incómodo decirlo. Falta poder comprobar a quién estás escuchando. Nuestra opinión es que quien vende estos productos y quien gestiona estos fondos enseña sus buenos periodos y deja los malos fuera del recuento. Lo que sí acabas de ver es que hasta los informes serios corrigen ese sesgo a propósito para que el número signifique algo.

Qué dice este dato, entonces. Que la parte difícil llega después de acertar una vez: sostenerlo contra un mercado donde ya compiten profesionales a jornada completa.

Y si a esos profesionales no les basta tener contexto y tiempo, a ti tampoco. Por eso el listón de este curso es otro: entender qué estás haciendo con tu dinero, no ganarle al mercado. Volatly tampoco promete batir a nadie: lo que cambia es la cantidad de contexto con la que tomas cada decisión.

En qué se diferencian invertir, especular y apostar

Mucha gente usa invertir, especular y apostar como si fueran lo mismo. Son tres cosas distintas. Apostar es cuando el resultado depende de un proceso donde, por diseño, nadie puede tener ventaja de información.

La frontera que sigue funcionando casi un siglo después

El inversor y profesor Benjamin Graham propuso en 1934, en el libro Security Analysis que firmó con David Dodd, una distinción que se sigue usando. Una operación es una inversión si cumple tres cosas: hay un análisis serio detrás, el dinero que pones queda razonablemente protegido, y la rentabilidad que esperas se puede justificar. Si falla una de las tres, es especulación, se llame como se llame al comprarlo.

Lo que decide la categoría no es qué compras, sino cómo has llegado a comprarlo.

La misma compra, tres categorías distintas

Una acción es un trozo pequeño de una empresa. Imagina tres personas que compran acciones de la misma empresa el mismo día, al mismo precio.

La primera ha leído las cuentas de la empresa, entiende de dónde salen sus beneficios, y ha calculado cuánto puede perder si se equivoca. Puede explicar su decisión con datos. Eso es invertir.

La segunda compra porque la acción lleva subiendo cuatro meses seguidos y no quiere quedarse fuera. No ha mirado las cuentas. Su razón es que ha subido antes. Eso es especular: decidir mirando solo el precio.

La tercera compra a las 10:15 y vende a las 11:40 basándose en cómo se ha movido el precio en la última hora. Ya has visto que a ese plazo casi todo es ruido, y sobre el ruido nadie tiene ventaja. Eso se parece bastante más a apostar de lo que a casi nadie le gusta admitir.

Especular alguna vez no tiene nada de malo. El peligro está en no saber que lo haces, y jugarte en ello dinero que necesitas.

Tres preguntas que separan las tres cosas

Estas tres preguntas colocan cualquier compra en su casilla, y son las mismas con las que se cierra el curso en qué has aprendido y qué queda fuera:

  1. ¿Puedo explicar, con datos concretos, por qué creo que esto va a ir bien?
  2. ¿Sé exactamente cuánto puedo perder si me equivoco?
  3. ¿Estoy actuando por análisis, o por una sensación, una racha reciente o algo que ha dicho alguien?

Si la respuesta honesta a la tercera es "por una sensación", no pasa nada grave: acabas de aprender algo de ti. Un estudio de 2023 de la FINRA Investor Education Foundation y el CFA Institute, dos organizaciones que forman a inversores y analistas, encontró que el 41% de los inversores de entre 18 y 25 años encuestados en Estados Unidos y Canadá reconocía haber invertido por miedo a quedarse fuera.

Esta distinción llega hasta el regulador. La propia CNMV, en su guía de competencias básicas del inversor de 2021 —construida sobre el marco de IOSCO, la organización internacional de reguladores de valores—, abre su lista de conocimientos con dos: distinguir el ahorro de la inversión, y la inversión de la especulación.

Aquí falta otra cosa. La primera pregunta es la única difícil. Saber cuánto puedes perder se calcula en cinco minutos, y reconocer una corazonada solo requiere honestidad. Pero poder explicar una decisión con datos concretos exige tener esos datos delante, y reunirlos empresa por empresa lleva más tiempo del que nadie tiene.

Qué falta exactamente, y quién lo cubre

Las cinco carencias que han ido saliendo son de información y de tiempo. Verlas juntas explica por qué las estadísticas del principio salen como salen.

Lo que falta Por qué cuesta tanto resolverlo solo Qué hace Volatly
Señal, no ruido A unas horas vista casi nada de lo que se mueve es información nueva Trabaja sobre los días en que la empresa publica algo
Lenguaje Todo viene publicado en jerga Cada métrica explicada como a alguien de doce años
Un registro de qué esperabas y qué pasó Nadie anota, y sin registro cada operación es la primera Apunta antes qué espera, y después qué pasó
Poder comprobar a quién escuchas Cada uno enseña sus aciertos y calla los fallos Publica su archivo entero, aciertos y fallos
Tener los datos delante Reunirlos a mano lleva horas, y son cientos las empresas que publican cada trimestre Los repasa todos antes de cada anuncio

Lo que no cubre, a propósito. Volatly no decide por ti, no ejecuta operaciones y no sustituye a tu bróker.

Va de la mano del bróker que elijas (Trade Republic, MyInvestor, Revolut o el que sea), de copiloto. El motivo es legal y de fondo: el riesgo lo asume quien decide, y quien decide eres tú. Una plataforma que decidiera por ti te devolvería al punto de partida: no entender qué haces con tu dinero.

En el capítulo sobre eventos de resultados leerás dos casos reales, de principio a fin, con lo que se esperaba escrito antes de que ocurrieran. Uno acertó y otro falló, y los dos están en el archivo público. Ese capítulo te enseña a hacer a mano lo que la plataforma hace en continuo, para que puedas juzgar si está bien hecho.

Lo que hay que recordar

  • Entre el 74% y el 89% de las cuentas de particulares en CFD pierden dinero, y en el estudio de quince años sobre compraventa en el mismo día el 97% tenía probabilidad de perder.
  • A diez años, el 98% de los fondos que invierten por todo el mundo y cuentan en euros no batió a su índice. Esa dificultad la tiene todo el mundo.
  • Lo que separa invertir de especular es poder explicar tu decisión con datos concretos.

Fuentes

  1. Barber, Lee, Liu, Odean y Zhang (2020), 'Learning, Fast or Slow', Review of Asset Pricing Studies 10(1), 61-93 — day trading en la Bolsa de Taiwán, 1992-2006
  2. Barber, Lee, Liu y Odean (2014), 'The Cross-Section of Speculator Skill: Evidence from Day Trading', Journal of Financial Markets 18, 1-24
  3. CNMV, comunicado «Medidas en relación con la comercialización de CFD y otros productos especulativos entre clientes minoristas», 21 de marzo de 2017 (datos del estudio: 1-ene-2015 a 30-sep-2016)
  4. ESMA, comunicado de prensa ESMA71-98-128, 27 de marzo de 2018 — rango 74%-89% en cuentas de CFD, límites de apalancamiento y advertencia estandarizada
  5. Resolución de la CNMV de 27 de junio de 2019 (BOE-A-2019-9737), recogiendo el rango 74%-89% de ESMA
  6. Resolución de 11 de julio de 2023, de la CNMV, sobre medidas de intervención de producto relativas a CFD y otros productos apalancados (BOE núm. 167, de 14-jul-2023; BOE-A-2023-16394), aplicable desde el 3 de agosto de 2023
  7. S&P Dow Jones Indices, SPIVA Europe Scorecard, Mid-Year 2025, datos a 30-jun-2025
  8. S&P Dow Jones Indices, SPIVA U.S. Scorecard, Year-End 2024, datos a 31-dic-2024
  9. Benjamin Graham y David Dodd, «Security Analysis» (1934)
  10. CNMV, «Competencias básicas para inversores» (2021), basada en IOSCO-OECD, «Core Competencies Framework on Financial Literacy for Investors», FR13/2019
  11. FINRA Investor Education Foundation y CFA Institute, «Gen Z and Investing: Social Media, Crypto, FOMO, and Family» (mayo de 2023), encuesta de nov-dic de 2022 a 2.872 personas en EE. UU., Canadá, Reino Unido y China

Al terminar este bloque Sabes contra qué probabilidades juegas y qué falta exactamente para no estar en ese grupo.

Escribe y revisa Volatly, la empresa que ordena el contexto de los eventos corporativos y deja su archivo abierto para revisarlo después.

Quién está detrás de Volatly Cómo se mide cada perspectiva

Aviso. Esto es material formativo, no asesoramiento financiero. No hay recomendación personalizada: nadie ha preguntado por tu situación ni por tus objetivos. Volatly ordena el contexto y publica su archivo con los aciertos y los fallos; la decisión y el riesgo son de quien invierte.

← Portada del curso