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Capítulo 4 · El evento: resultados

Qué está diciendo el mercado de opciones antes del anuncio

· · · 17 min de lectura

La narración llega más adelante. Por ahora el curso es texto, y el texto está completo.

Antes de que una empresa publique, el mercado de opciones ya ha puesto un número concreto sobre cuánto espera que se mueva la acción. Ese número se llama movimiento esperado, se calcula con una fórmula sencilla, y está publicado para cualquiera que sepa dónde mirar.

Qué es el movimiento esperado y cómo se calcula

Es cuánto espera el mercado que se mueva una acción tras publicar resultados, en cualquiera de las dos direcciones. Se despeja del precio de dos opciones y sale un porcentaje concreto: un 6%, un 11%, lo que sea.

De dónde sale el número

La lógica es más simple de lo que parece. Una opción es un contrato con precio, y ese precio incorpora cuánto se espera que se mueva la acción: nadie paga caro por el derecho a comprar algo que va a quedarse quieto.

El cálculo estándar usa un straddle a mercado: se suma el precio del derecho a comprar y el del derecho a vender, ambos al precio de ejercicio más cercano a la cotización actual. Ese total es, literalmente, lo que cuesta apostar a que habrá movimiento, sin importar la dirección.

Después se multiplica por 0,85, una aproximación estándar que también usan las plataformas de trading como referencia rápida.

Con números. Si una acción cotiza a 160 € y el straddle a mercado cuesta 7,80 €, el movimiento esperado es de unos 6,63 € —el 0,85 de 7,80—. Sobre 160 €, eso es aproximadamente un 4,1% en cualquier dirección.

Lo que el número no dice

No dice la dirección. Un movimiento esperado del 4,1% significa que el mercado espera un movimiento de esa magnitud, hacia arriba o hacia abajo, sin inclinarse por ninguna de las dos.

Es una medida de cuánta incertidumbre hay puesta en precio, no una predicción direccional. Confundir las dos cosas es el error más común con este dato.

Qué significa exactamente ese número

Representa aproximadamente el rango de una desviación típica: hay en torno a un 68% de probabilidad de que el precio, tras el resultado, se quede dentro de ese rango, y un 32% de que lo supere en alguna de las dos direcciones.

Es la misma desviación típica que aparecía al explicar qué es la volatilidad, aplicada a un solo evento en lugar de a un año entero.

El matiz que hace útil el número

Aquí está la parte práctica: un movimiento esperado alto no significa "esta acción va a caer", significa "aquí hay más incertidumbre de lo normal".

Y "de lo normal" es la clave. Un movimiento esperado del 8% no significa lo mismo para una empresa que históricamente se mueve un 4% en sus resultados que para otra que históricamente se mueve un 12%. En el primer caso el mercado está esperando el doble de lo habitual; en el segundo, bastante menos.

Sin esa comparación, el número aislado no informa de casi nada. Es un porcentaje sin escala.

La comparación que sí informa

Hay tres referencias que convierten ese número en algo utilizable:

Contra el histórico del propio activo. ¿Cuánto se ha movido esta empresa, de media, en sus últimos resultados? Si el implícito está muy por encima, el mercado espera algo excepcional.

Contra el implícito de trimestres anteriores. ¿Está el mercado más nervioso de lo que suele estar antes de los resultados de esta empresa?

Contra el resto del sector. Si todas las empresas comparables tienen un implícito parecido, es contexto de sector; si esta destaca, es algo suyo.

Ninguna de las tres está publicada en tu app. Todas requieren tener el histórico de reacciones del activo, calcularlo y compararlo — lo cual es, precisamente, uno de los trabajos de fondo de Volatly: cada activo tiene su propio perfil de volatilidad construido sobre su histórico real, y el movimiento esperado se lee contra ese perfil y no en el vacío.

Cómo leerlo sin tener cuenta de opciones

Aquí hay algo que conviene decir pronto: no hace falta operar opciones, ni tener permisos para hacerlo, para usar este dato. La mayoría de quien lee este curso no va a comprar una opción nunca, y aun así el movimiento esperado le sirve.

Por qué te sirve aunque solo compres acciones

Te dice qué es un movimiento normal para ese evento. Si el movimiento esperado es del 4% y la acción cae un 3,5%, ha caído dentro de lo previsto: la sorpresa no fue grande. Si cae un 12% con un esperado del 4%, ha ocurrido algo que el mercado no tenía contemplado en absoluto.

Te ayuda a dimensionar el riesgo antes. Saber que una posición puede moverse un 9% pasado mañana es información útil para decidir cuánto dinero quieres tener ahí, aunque no vayas a hacer nada al respecto.

Te avisa de eventos que van a ser ruidosos. Un movimiento esperado inusualmente alto es una señal de que el mercado está muy dividido sobre esa empresa, y eso conviene saberlo antes y no después.

Dónde se encuentra

Algunos brókers lo muestran directamente en la ficha del valor durante la semana previa a un resultado. Otros no, y hay que calcularlo mirando la cadena de opciones —el listado de precios de las opciones de ese activo—, que suele estar disponible aunque no tengas permisos para operarlas.

Es un dato público. La barrera no es de acceso: es de saber que existe, dónde buscarlo y contra qué compararlo.

El detalle direccional que sí existe, y casi nadie mira

Antes decíamos que el movimiento esperado no dice dirección. Eso es cierto del número en sí, pero hay una pista direccional escondida al lado, y se lee sin operar nada.

Compara el precio del derecho a vender con el precio del derecho a comprar, ambos a la misma distancia del precio actual. En teoría deberían costar algo parecido. En la práctica casi nunca lo hacen.

Si el derecho a vender cuesta claramente más, el mercado está pagando más por protegerse de una caída que por participar de una subida. Está diciendo que teme más el desenlace malo, aunque no sepa si va a ocurrir.

Esa asimetría es habitual en acciones —protegerse suele costar más que apostar al alza, por razones estructurales— así que lo informativo no es que exista, sino que se ensanche o se estreche respecto a lo normal en ese activo.

Es, otra vez, un número que solo dice algo comparado contra su propio histórico. Y otra vez, esa comparación no viene hecha en ninguna parte.

Por qué sube la volatilidad implícita antes del anuncio

La volatilidad implícita sigue un patrón muy regular alrededor de un evento de resultados: sube en los días previos y se desploma justo después de publicarse. No es una sensación de mercado, está medido con precisión.

Las cifras exactas

Un estudio de Billings, Jennings y Lev, investigadores de Wharton y de la Universidad de Nueva York, midió este ciclo:

Momento Movimiento de la volatilidad implícita
Quince días antes del anuncio +2,9% de media
Tres días antes +1,8% de media
El día del anuncio −2,5% de media

Sube de forma sostenida durante las semanas previas, se acelera en los últimos días, y cae de golpe cuando la información se publica.

El matiz que casi nadie explica: parte de esa subida es aritmética

Este es el detalle más interesante de toda la sesión y no lo cuenta casi ningún manual.

Una opción tiene que poner precio a dos cosas distintas: el movimiento normal del día a día, y el salto adicional que puede provocar el evento. Ese salto adicional es una cantidad fija de incertidumbre concentrada en una fecha concreta.

Pero la volatilidad implícita se expresa en términos anuales. Y a medida que se acerca la fecha del evento, esa cantidad fija de incertidumbre se reparte entre menos días restantes, así que anualizada da un número más alto.

Traducido: parte de la subida que ves no significa que el mercado esté cada vez más nervioso. Significa que queda menos tiempo. Es el mismo salto de incertidumbre dividido entre menos días.

Distinguir la parte aritmética de la parte de nerviosismo real es lo que separa leer este dato de repetirlo.

Qué es el IV crush y por qué puede perder quien acierta

Cuando se publica el resultado, la incertidumbre que estaba puesta en precio desaparece de golpe, y con ella buena parte del valor de las opciones compradas para especular sobre el movimiento. A eso se le llama IV crush —IV son las siglas inglesas de implied volatility, volatilidad implícita— y explica algo que parece imposible: perder dinero habiendo acertado la dirección.

El caso, paso a paso

Alguien cree que una acción va a subir tras publicar resultados. Compra una opción de compra el día anterior, pagando una prima cara porque la volatilidad implícita está en su punto más alto de todo el trimestre.

Publican resultados. La acción sube, exactamente como esperaba.

Pero sube un 2% cuando el movimiento esperado era del 5%. La incertidumbre se ha resuelto, la volatilidad implícita se desploma, y la opción pierde valor por ese desplome más de lo que gana por la subida del precio.

Acertó la dirección y perdió dinero.

Por qué esto importa aunque no operes opciones

Por dos razones, y ninguna requiere comprar una sola opción.

Explica movimientos que desde fuera parecen absurdos. Ver una acción subir un 2% tras resultados mientras se comenta que "ha sido un desastre para quien apostó a la subida" tiene ahora sentido: hablan de instrumentos distintos.

Explica parte del comportamiento del precio subyacente. Quien compró opciones antes del evento las deshace después, y esa actividad deja rastro en el mercado de la acción durante las horas siguientes.

El mercado de opciones no predice la dirección. Lo que hace es poner precio a la incertidumbre, y ese precio es información pública, medible y anterior al evento.

Leerlo no te dice qué va a pasar. Te dice cuánto de excepcional sería cada desenlace posible, que es una pregunta distinta y bastante más útil.

Lo que hay que recordar

  • El movimiento esperado se calcula multiplicando el precio del straddle a mercado por 0,85, y representa el rango donde el precio se quedará con un 68% de probabilidad.
  • No indica dirección, solo magnitud, y solo informa comparado contra el histórico real de ese activo.
  • La volatilidad implícita sube un 2,9% en los quince días previos y cae un 2,5% el día del anuncio, según Billings, Jennings y Lev.
  • Parte de esa subida previa es pura aritmética de anualización, no nerviosismo creciente.

Relacionado: qué significa "riesgo" de verdad · qué mide cada indicador · cómo se lee un evento completo, de principio a fin

Fuentes

  1. Billings, Jennings y Lev (Wharton, NYU), sobre el comportamiento de la volatilidad implícita alrededor de anuncios de resultados: sube un 1,8% en los tres días previos y un 2,9% en los quince previos, y cae un 2,5% el día del anuncio
  2. Cálculo estándar del movimiento esperado a partir del precio del straddle a mercado, con el factor de aproximación de 0,85

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Aviso. Esto es material formativo, no asesoramiento financiero. No hay recomendación personalizada: nadie ha preguntado por tu situación ni por tus objetivos. Volatly ordena el contexto y publica su archivo con los aciertos y los fallos; la decisión y el riesgo son de quien invierte.

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